Street Fighter Alpha y Rival
Schools son ambos propiedad de Capcom. Esta
historia se ha hecho sin ánimo de lucro.
NOTA:
Advierto que en éste fanfic hay algunos spoilers realmente bestias,
especialmente el de Rival Schools 2. El de Street Fighter Alpha 3 tampoco se
queda manco si uno quería verse el trocito que he apuntado. Comentarios y
traducciones al final del todo.
Cuando Sakura se ponía seria y necesitaba meditar,
escogía un árbol en un sitio solitario con una rama que tuviera suficiente
resistencia para aguantar su peso, trepaba por él y se sentaba en ese lugar,
con la espalda apoyada en el tronco y allí se quedaba hasta que había rumiado
lo suficiente. Una vez había seguido esta especie de ritual, volvía a ser un
tren sin freno.
En general, los que conocían a Sakura y podían
considerarse sus "amigos" no la molestaban en esos momentos. Bien era
cierto que ella era una luchadora con un estilo más bien improvisado, sacado a
fuerza de imitar a su ídolo, Hoshi Ryu, pero había una cosa que a todos les
quedaba muy claro: si era capaz de aguantar peleas fuertes cuando estaba de
coña, y no quedaba duda para los chicos de los institutos que habían peleado
con la Justice de que Sakura había entrado en aquel lio por pura diversión,
habría que verla cuando se pusiera seria o, peor aún, cuando se cabreara.
Sakura era la cosa más extrovertida jamás vista. Era
una manada de búfalos concentrada en un solo individuo a dos patas. Más de uno
podía decir que había estado a punto de ser atropellado por la chica. Pero
cuando se ponía así, podía pasar lo que fuera que, a menos que la tiraran del
árbol, la chica no hacía caso a nadie.
Hacía poco que Sakura había vuelto de su último viaje
en busca de Ryu. Lo había hecho con alguna respuesta, muchas más dudas y unos
moratones del quince, una costilla rota otras tres agrietadas. Si su madre la
hubiera visto sentada en aquel cerezo, meditabunda, se hubiera llevado las
manos a la cabeza antes de ponerse a gritar que se bajara de ahí, que se iba a
romper la crisma. Pero su madre no estaba allí, así que Sakura podía estar con
toda tranquilidad en uno de sus sitios preferidos.
Pensaba en Ryu. Como era habitual. Aquello ya se había
convertido en una obsesión.
Los moratones eran habituales en su vida. No había vez
en la que se metiera en una pelea, cosa bastante frecuente, en la que no
acabara con algún morado. Pero la costilla rota era un recuerdo algo más
desagradable, que solo conocían los que habían estado con ella los últimos días
de su viaje: Ryu y Karin. Era el recuerdo de un tipo de más de dos metros y una
musculatura de espanto dandole un puñetazo que la había enviado al suelo sin
más miramientos. Con un movimiento crispado subió su mano al pecho. Dolía solo
de recordarlo. Todavía llevaba el vendaje, bien apretado.
¿Qué había sucedido? Ella apenas recordaba nada a
partir de que Bison la golpeara de aquella manera tan salvaje. Se había
enfrentado a Ryu, que había sido controlado por aquel bicharraco vete tú a
saber como, y le había vencido. Ryu controlado no era ni la centésima parte
igual de hábil que cuando actuaba por su propia voluntad, y Sakura, a pesar de
no ser tan fuerte como él, era mucho más rápida. No había sido un combate
fácil, pero pelear contra Ryu no era ninguna bicoca. El caso es que Bison, en
cuanto vio como su títere le había fallado, se dispuso a rematarle el mismo.
Había sido una estupidez ponerse en medio.
Pero, otra vez, si ella no se hubiera puesto delante,
protegiendo a Ryu, a lo mejor Bison habría podido acabar con él. Y eso había
hecho ella, llevandose un golpe potenciado con psicokinesis que podría haberla
matado perfectamente. Desde luego, la había dejado fuera de juego durante unos
instantes. Antes de que la negrura se la llevara, había visto a Ryu levantarse,
y había temido que este siguiera poseido por Bison. Había caido inconsciente
entonces, creyendo que no volvería a levantarse nunca más. Pero no había sido
así.
¡Ah, pero eso no era lo que le importaba! Lo que más
le había marcado de aquel viaje era su conversación con Ryu, y su marcha después.
Bien era cierto que, del mismo modo que ella le había salvado a él, él le había
salvado a ella. Aun así, se sentía ligeramente traicionada. ¿Es que no podía
ver que ella quería estar a su lado, no como novia que era algo que tenía muy
claro que jamás sería, sino como alumna? ¿Que era capaz de correr distancias
enormes por él y hasta jugarse el cuello sin importarle? El decía que tenía
mucho que aprender en la lucha. Bien, ella también intentaba aprender todo lo
posible... ¡Pero también salía al cine con sus amigos de vez en cuando, leches!
Suspiró de nuevo. Recordaba la cara de pasmo de
Kanzuki Karin cuando, unas horas después, Sakura llegó hasta su cuartel general
en el Ritz. Pensó que iba tener que amenazar a la ricachona con una paliza para
que la llevara a su casa, pero la imitadora de Maria Kurakawa con rizos rubios
la miró de arriba a abajo con los ojos como platos y, tras comprobar que el
estado de la chavala era penoso, se había puesto a gritar ordenes para que
llamaran a un médico y la llevaran inmediatamente a su casa. Podría ser una
pija y todo lo que quisiera, pero había que admitir que Kanzuki era una rival
con clase.
"Kasugano, estás loca," había dicho Karin.
"Solo se te ocurre salir de entre las montañas y venir aquí a pie."
Los días siguientes habían sido una locura. Karin
había llevado a Sakura de vuelta a casa, donde toda su familia estaba
preocupada porque esta vez tardaba más de lo conveniente. Cuando vieron el
estado de la colegiala, sus padres casi sufrieron un infarto al mismo tiempo.
Su hermano pequeño la miró y dijo:
-Esta vez si que te la han dado buena. Le debes caer
muy mal a ese Ryu.
-Callate si no quieres que te mande a Shinjuku de una
patada- contestó Sakura.
Pero no le dio tiempo a cumplir su amenaza porque el
padre la obligó a subir al coche y la llevó a un hospital. Los tipos de allí
eran bastante más alarmistas que el médico de Karin, porque estuvo allí metida
una semana. ¡Una semana entera! ¡Pero ella quería ver a sus amigos! Es más,
¡quería meterle a Hyo una paliza para quitarse el mal sabor de boca! Pero allí
se quedó, tumbada en la cama y más aburrida que una ostra.
Hombre, habían ocurrido algunas cosas interesantes y
divertidas. Batsu y Hinata le enviaron tarjetitas, diciendo que lamentaban no
poder ir a verla y deseandole una rápida recuperación, había recibido una caja
de bombones suizos tamaño bifamiliar de parte de Karin, una carta de Ken
("¿pero este tio se acuerda de mí? Debe tener memoria fotográfica..."
había pensado) con sus mejores deseos de que no fuera nada grave, un paquete
con una cinta para la frente ("¡Te ha salido un novio!" le había
dicho su amiga), y un ramo de flores con la tarjeta: "A mi más preciada
alumna. Que te recuperes pronto. Hibiki Dan."
Sí bueno, alumna... Sakura esbozó una sonrisa. El día en
que le iban a dar el alta por fin, Dan había aparecido por allí... Con la mala
suerte de que la madre de Sakura también había ido. La mujer no estaba nada
contenta con eso de que la busqueda de su ídolo se hubiera saldado con tan
accidentado final, y cuando Dan había dicho, bobo él, que era el maestro de
Sakura, la mujer le había perseguido por todo el hospital dándole de carterazos
con la bolsa de los libros que le había comprado a Sakura.
-Oye... ¿Es verdad lo que dice ese de que es tu
maestro?- había preguntado una de sus compañeras de clase, Tsuki.
-¿Dan? ¡Ja, más quisiera él!- había exclamado ella-.
Jamás seré alumna de un tio al que mi madre puede ganarle.
Sakura sonrió más ampliamente. La imagen de Dan
corriendo de un lado a otro y lloriqueando clemencia subía el ánimo a
cualquiera.
"Además," pensó Sakura, "si no hago
nada por remediarlo, va a tirar mi reputación por los suelos. Si quiero tener a
Ryu de maestro, voy a tener que ganarmelo a pulso. Al menos ya he dado un par
de pasos en el buen camino..."
Más animada ahora, y con todas sus dudas resueltas,
Sakura se descolgó de la rama con una sonrisa de oreja a oreja. Cayó al suelo
con un aterrizaje limpio e indoloro y se irguió.
Justo para toparse cara a cara con Kyosuke.
-¡Hey, ohayo, Kyo-kun!- exclamó Sakura, alegre-.
Chico, que cara más larga...- añadió al observar al alto muchacho de cabellos
claros.
-Sakura-chan...-musitó Kyosuke-. Ohayo...
-Oye... ¿te pasa algo?
Kyosuke retiró la mirada, y Sakura notó un nudo en la
garganta. Sabía que, del equipo que formaban él, Batsu y Hinata, él era el más
serio, pero aquello no era nada normal. Siempre que ella aparecía por la calle,
se saludaban normalmente, como buenos amigos.
-¿No has oido nada de lo que le ha ocurrido a la
Justice?
Sakura parpadeó.
-No, la verdad es que no- contestó ella-. He estado
fuera. Hace poco que volví, y he estado en un hospital hasta hace unos días.
En una situación normal, lease, si Kyosuke fuera el
chaval amanerado de todos los días, o si se tratara de Hinata o Batsu o Akira,
la colegiala se habría lanzado a una extensa explicación de lo ocurrido en la
batalla final... Añadiendo un par de costillas rotas más, de camino. Pero
aquello NO era normal. Y por una vez dejó que fuera el tacto el que llevara la
mano cantante en sus frases.
-La Justice ha vuelto a arder.
-¡Y yo sin enterarme! ¿Qué ha ocurrido?
Kyosuke tragó saliva.
-Mi... hermano... ha...
No fue capaz de decir la última palabra, pero no hizo
falta. Sakura la había completado en su mente.
La palabra que faltaba era "muerto"
La muchacha sacudió la cabeza.
-Te tienes que estar riendo de mí, Kyo-kun... Me estás
gastando una broma, ¿verdad?- el tono de voz de Sakura era desesperado-. Por
favor, dime que no es verdad...
Él sacudió la cabeza.
-No, Sakura-chan...
La muchacha cayó de rodillas en el suelo, totalmente
en shock.
-¿Cómo ocurrió?- fue lo único que preguntó.
Kyosuke se sentó a su lado y fue relatandole paso por
paso lo que había ocurrido mientras estaba fuera: cómo había aparecido un falso
Batsu que había atacado a los institutos, como Daigo había sido controlado por
una extraña fuerza y salvado de puro milagro, como Shoma había sido controlado
por una niñata llamada Momo y como otra muchacha llamada Yurika se había
infiltrado en el grupo de Akira. Cómo, a fuerza de pelear, habían conseguido
desenmascarar al impostor, que había resultado ser un alumno de la Justice,
como este había intentado controlar a Hyo sin éxito y como había huido tras la
derrota, dando a entender que el culpable de todo era el propio Hyo. Él, Hinata
y un Batsu muy fortalecido habían salido corriendo en busca del hermano de
Kyosuke.
Aquí el relato se hizo más difícil para Kyosuke.
Sakura, viendo que llegaban al desenlace, y como este afectaba a Kyosuke, le
pidió que no siguiera si no quería hacerlo.
-No, Sakura-chan. Tengo que hacerlo...
-En serio, Kyo-kun, sé como querías a tu hermano.
Hyo-san era un buen tipo en el fondo, y odio verte sufrir, del mismo modo que
odiaría ver sufrir a los demás.
-Tengo que continuar, Sakura. No sé por qué, pero
tengo que contartelo todo. Por favor...
Sakura sacudió la cabeza.
-Adelante pues.
El muchacho asintió y continuó.
-Cuando llegamos allí nos encontramos con un
espectáculo horrible. Mi hermano estaba completamente transformado. Había
encontrado una espada... Decía que la espada de su padre... Y le había poseido.
Dentro había un alma, el alma de un asesino, y se había adueñado de mi hermano.
No sé si te lo creerás...
Sakura bufó.
-Creo en las posesiones, Kyosuke. Tuve que salir
huyendo de una.
El chico no preguntó y continuó con su historia.
-Nos pidió... Nos pidió que le mataramos para
liberarle de la influencia de la espada... Yo intenté evitarlo, pero no fue
suficiente... Hyo...
Y no pudo decir nada más.
Sakura se volvió a Kyosuke y vio que su amigo estaba
llorando.
-Kyosuke...- Sakura le abrazó, y el muchacho dio
rienda suelta a su pena.
Un crisol de emociones se abatió sobre Sakura. No
podía decir que conociera bien a Hyo. A pesar de que ella y Kyosuke se llevaban
relativamente bien, su hermano era más tieso que un palo y solía evitarla. Pero
Sakura siempre había podido contar con él para una pelea decente. Aunque nunca
habían llegado a acabar ninguna. La primera vez, había tenido que ceder su
puesto a Batsu y Hinata, comprendiendo que ella no tenía que ver en el asunto,
y que debían ser ellos los que se encargaran.
Más adelante, habían tenido algún que otro escarceo
que, por una razón u otra, nunca habían llegado a nada. Aun así, Sakura
consideraba a Hyo como la mejor persona de sus colegas con la que entrenar. En
ciertos aspectos le respetaba dentro del margen que dá el no conocerse
demasiado.
Entonces, ¿por qué le afectaba tanto su muerte? Cerró
los ojos, notando las lágrimas de Kyosuke empapando su uniforme. Hyo era,
dentro de lo que cabía, una buena persona, le apenaba que hubiera tenido que
morir a manos de su hermano y los amigos de este para salvarle.
"Hyo-san..." pensó ella. "Comprendo el
dolor de tu hermano. Yo tuve que enfrentarme a la persona a la que más admiro
para salvarla. Tuve más suerte que él."
Kyosuke se apartó y se enjugó las lágrimas.
-Arigatô, Sakura-chan- murmuró con la voz cascada-. Me
siento mucho mejor.
Ella sonrió debilmente.
-Rezaré a los antepasados para que admitan entre ellos
a tu hermano, Kyosuke-kun- dijo ella-. Y rezaré por ti.
Él respondió a su sonrisa.
-Ja matta ashita, Sakura-chan... to, dômo arigatô.
-Iie...
Kyosuke se alejó lentamente.
Sakura se puso en pie y lo vio alejarse, con un
sentimiento de opresión en el pecho. Pensó en lo triste que era para él haber
perdido a su hermano.
"No lloramos por el que se ha ido," dijo una
vocecita en su cabeza, "sino por los que nos quedamos sin él."
"Lo último que pensé fue en pelear con
él..."
Se volvió, triste. Y lo vio.
Sakura no se asustaba facilmente. Se las había visto
con Bison y había salido con vida. Había conseguido derrotar a un Ryu poseido,
y no dudaba en meterse en una pelea si hacía falta. Incluso le había visto la
cara a Akuma. Claro que no se había quedado mucho tiempo más: había salido por
patas antes. Pero lo que tenía delante la paralizó, aunque solo por un momento.
-¿Hyo-san...?
Nunca había visto así a Hyo. Era él, desde luego, con
aquella medio sonrisa sardónica tan suya, y los cabellos blancos como la nieve.
Pero era un aspecto tan poco habitual... Desnudo de cintura para arriba, y con
el pelo largo suelto, cayendo sobre su espalda y hombros.
Lo que más le impresionaba era el hecho de que sabía
que estaba muerto.
Pero no parecía que fuera a hacerle alguna putada, ni
que fuera un gaki o algo por el estilo. Más bien parecía... ¿feliz?
Dômo, Kasugano. Kisama wa tenshi desu.
Y se desvaneció.
Sakura parpadeó por un momento, incrédula. ¿Había oido
lo que había oido?
"Sí," se dijo, "y lo que es peor...
Para una vez que te suelta un piropo te sigue tratando de kisama."
Y se sentó bajo el cerezo en el que había empezado
aquella tarde, observando el cielo sin nubes sobre su cabeza y dejando que sus
penas se las tragara la tierra. Porque, aunque fuera un ángel que se las
llevara, todo tenía un límite.
Tenshi
to Oni to Ningen: literalmente es
"Ángel y Ogro y Persona". El sentido que yo quería darle es el de
"Ángel y demonio y hombre". Oni se considera demonio en muchos
aspectos, Akuma no me parece recomendable usarla y Yasha tiene otro tipo de
connotaciones para mí, así que por eso usé Oni.
Ohayo: Hola. Se utilíza por la mañana muy temprano o cuando
ves a una persona por primera vez en el día.
Ja
matta ashita: Hasta luego, hasta la
vista, en la manera más educada de decirlo.
Dômo: Una forma coloquial de dar las gracias.
Kisama
wa tenshi desu: Literalmente,
"eres un ángel". Kisama es un tratamiento de desprecio, de ahí la
frase siguiente.
Bueno,
mucha gente se me va a tirar al cuello, pero tenía que sacarme esto de la
cabeza o me iba a dar algo. No es brillante y de hecho no lo considero ni con
mucho un buen fic, pero tenía ganas de escribirlo. Hay varias cosas en este fic
que quiero reseñar. Los finales que he usado en esta historia son el final de
Sakura para el Street Fighter Alpha 3 y el del equipo de Batsu, Hinata y
Kyosuke en el caso de que venzas a Hyo con Kyosuke.
Por
otro lado, tengo que decir que hasta hace más bien poco no me enteré del final
tan trágico del Rival Schools 2. De hecho, tenía pensado en cierta historia
estar a punto de atropellar a Hyo con Sakura. Admitamoslo, Sakura es un
terremoto en miniatura. Adoro a ese personaje, y siempre me la cojo. Con Hyo me
pasó algo raro... Mientras que la personalidad de Sakura me fue ganando poco a
poco, a Hyo le tomé cariño porque sí. ¡Siempre me pasa con los malos! En el
Rival Schools, siempre cogía a Hyo y Sakura. Ya sé que la pareja es rara, pero
me da lo mismo, yo me reía un rato.
Me
jorobó bastante que Sakura no saliera en el Rival Schools 2, pero en vista de
como iban las cosas comprendí que no merecía la pena. Cuando me puse a escribir
el fic, pensé en la razón para que una chica que se divierte luchando no se
uniera a la juerga de pegarse con los malos, y opiné que lo único que podía
apartarla era que estuviera liada en una más gorda. ¿En cual? Pues en el Street
Fighter, ¡cómo no! También consideré cuales podían ser los mejores amigos de
Sakura en el Rival Schools y decidí que, al ser eminentemente buena, Sakura
elegiría al trio de protas, lease Batsu, Hinata y Kyosuke. Akira era otra
consideración: ¡tía y con mala leche! ¡una hermana guerrera! Como para
desaprovecharlo.
En
cuanto al título, está pensado a mala leche. Tenshi es por Sakura, el
ángel que se lleva las penas. Sakura se traga las penas de Kyosuke y las
devuelve a la tierra. Oni es Hyo, que siempre acaba siendo el malo
final. Trata a Sakura de kisama, lo normal teniendo en cuenta que nunca
mostraría respeto por alguien inferior en posición como ella (lo cual no tiene
que ver nada con las peleas, que bien le he ganado a la máquina con Sakura y la
maquina manejando a Sagat en plan asesino). Ningen es Kyosuke, que está
entre medias del ángel y el demonio.
Pido
disculpas a todos los fans de Capcom por esta mierda de fic, pero ya he dicho
que necesitaba quitarme este peso de encima. La muerte de Hyo afectó mucho a
mis esquemas. Es mi primer personaje favorito que muere (sin contar a
Seishiro-sama, pero eso era la crónica de una muerte anunciada), y no me ha
hecho mucha ilusión. ¡Leches, es un videojuego, no un manga de las CLAMP! Una
vez más, perdón a todos, y gracias por leeros el peñazo de explicación.

